Pues eso, que soy vago. Muy vago. Y la verdad es que hasta ahora no me había importado (o no me había dado cuenta porque me entretenía con cosas que apenas requieren esfuerzo y atención), pero cuando el tema empieza a ponerse serio, tanto en materia de estudios como en responsabilidades personales la cosa cambia. Al ver que no eres ni siquiera capaz de automotivarte y esforzarte por algo que a la larga te va a beneficiar, o que dejas de lado proyectos que empezaste bastante ilusionado y con ganas simplemente porque resulta más cómodo no pensar en nada, no comprometerte, no complicarte, al ver que no eres capaz de acabar o continuar en condiciones nada de lo que empiezas, degeneras y retrocedes hasta una especie de estado comatoso, bastante pasivo. Te conviertes es un espectador de tu propia vida, que poco a poco va perdiendo el interés por el argumento porque éste cada vez está más desnutrido. Un círculo vicioso que destroza sin apenas darte cuenta tu autoestima y tu moral, y que cuando en algún momento de lucidez “destransitas”, te das cuenta del destrozo que supone esa esterilidad de motivación interna.
Independientemente de lo que haga, de los imprevistos y de todo lo que me rodea y forma/formará parte de mi vida, me gustaría escribir y ser capaz de tomármelo en serio, y eso requiere un mínimo de implicación y fuerza de voluntad.
Así que para demostrarme a mi mismo que soy capaz de llevar medianamente bien un proyecto adelante, me he hecho la propuesta de publicar al menos dos post semanales. Ahora bien, será según me pille, que las exigencias y yo no nos llevamos.







2 comments
Comments feed for this article
Abril 1, 2008 a 8:33 pm
Oki
You can!
Abril 1, 2008 a 8:38 pm
Malasanya
Oh! thanks