Hace un par de días que volví de pasearme por tierras francesas. El haber estado (en parte) alejado de mi ambiente habitual pensé que me daría la determinación necesaria como para enfrentarme a ciertas cosas al volver.
Pero no. Sigo igual, pensando igual aunque me sea completamente desfavorable y a menudo me deprima bastante, viéndolo todo de una manera insana y a veces demasiado retorcida. Enfadándome conmigo mismo por cosas absurdas que más tarde se convierten en una montaña. Incapaz de dar un paso sin pensar que voy a tropezar.
Ayer estaba demasiado nervioso, así que me dediqué a reflexionar por la noche ya que no podía dormir. A pensar en como podía solucionar todo eso; cuando empecé a ser así (porque tengo muy claro que antes pensaba de una manera completamente distinta aunque me cueste recordar como y cómo lo conseguía), a buscar el origen para encontrar una solución.
Y reflexioné sobre la autocrítica, que tanta falta me hace. Resulta destructiva cuando se ejerce hacia las ruinas de uno mismo y más cuando se realiza de forma involuntaria y negativamente, más bien presionado por las expectativas subjetivas que uno cree que tienen los demás de él y por las que se deja llevar, ya que no tiene expectativas propias, sino una especie de torbellino interior airado y corrosivo que arrasa con todo pensamiento positivo hacia uno mismo pues piensa que no lo merece o que no es válido ni cierto por el hecho de no proceder de una boca ajena. No se trata de que me influya lo que puedan decir, ni me importan las críticas que vienen de la ociosidad, pero si me afecta no poder valorarme positivamente a mi mismo y necesitar a menudo la aprobación de la gente que me importa.
Además necesito dejar de involucrarme emocionalmente en cosas superfluas, que no tienen nada que ver conmigo, de las que yo no tengo la culpa pero si que me la echo consciente o inconscientemente. De tomarme algunas cosas demasiado en serio y darles vueltas, y vueltas, y vueltas…
Necesito y quiero cambiar. Y quiero cambiar ya.
Espero leer esto de vez en cuando y no olvidarlo…